Escríbenos Te llamamos
Mándanos un mailMándanos un mail
Haz click en:Copiar mailoAbrir mail
Mail copiado
Menu
chat WhatsappTeléfonocómo llegar

Técnica miofascial para la condromalacia rotuliana

Publicado: 18 de Junio de 2015

Condroma... ¿qué? Esta suele ser la reacción de los pacientes cuando escuchan este diagnóstico. Acuden con dolor en la rodilla, que puede acusarse cuando después de estar un tiempo sentados se ponen de pie (es decir, a la extensión de la rodilla), al subir y bajar escaleras o que puede cursar con una sensación de inestabilidad o crujidos en la rodilla.

Una exploración manual por parte del fisioterapeutaayuda a establecer el diagnóstico, que confirmará una resonancia magnética en la que puede verse el cartílagodesgastado.

Porque la condromalacia rotuliana es precisamente eso: un desgaste degenerativo del cartílagosituado detrás de la rótula (ese hueso redondo y plano que se mueve en la mismísima rodilla). Para entenderlo, recordemos cómo está conformada la articulación de la rodilla (en la ilustración que acompaña a este post se ve fenomenal).

La articulación de la rodilla une la parte superior de la pierna (el fémur) con la parte inferior de la pierna (la tibia). En el centro se encuentra la rótula o patela, situada en la parte anterior o delantera de larodilla, delante del fémur. Detrás de la rótula se encuentra un cartílago esponjoso que amortigua la fricción, ya que la rodilla es una articulación muy utilizada. Su desgaste produce un dolor provocado por la fricción desnuda entre la rótula y el fémur, y es lo que llamamos condromalacia rotuliana.

La condromalacia rotuliana es común en deportistas que someten sus rodillas a "trabajos forzados", como bailarines, jugadores de rugby, baloncesto o fútbol, tenistas y también alpinistas que soportan grandes caminatas con mochilas cargadas a la espalda. Por las mismas razones, personas con sobrepeso tendrán más posibilidades de desarrollar esta dolencia, ya que las rodillas -además de la columna- tienen que "cargar" este peso adicional. Asimismo, la condromalacia rotuliana puede presentarse en personas con genu valgo (rodillas "en x") y pie plano.

En función de la gravedad de la lesión en el cartílago, pueden establecerse varios grados en el diagnóstico de la condromalacia rotuliana, y para cada uno de ellos el tratamiento puede variar:

  • GRADO I. Se presenta con edema (líquido) y comienza a haber un reblandecimiento del cartílago.
  • GRADO II. Aparece ya una alteración de la superficie del cartílago articular en forma de fibras.
  • GRADO III. Aparecen fisuras (hendiduras) en el cartílago articular.
  • GRADO IV. Úlceras sobre el cartílago, se puede llegar incluso al hueso subcondral.
  • GRADO V. Eburnación: el hueso se vuelve denso como el marfil, igual que sucede en los procesos artrósicos.

El tratamiento habitual de la condromalacia rotuliana desde el punto de la fisioterapia, pasa por una necesaria reeducación postural para evitar agravar el problema y reducir el dolor: cargar pesos y agacharse adecuadamente, no permanecer mucho tiempo en cuclillas o con las rodillas flexionadas, sentarse siempre que sea posible con las rodillas estiradas, etc.

Habitualmente se trabaja en el fortalecimiento de la musculatura que se inserta en la rodilla, ya que muchas veces una débil musculatura provoca este exceso de carga sobre la rodilla. La rótula se suele desplazar hacia la parte exterior de la pierna, por lo que el trabajo habitual del fisioterapeuta consistirá en fortalecer el recto interno (musculatura de la cara interna de la pierna que "tirará" de la rótula hacia el centro de la rodilla).

Sin embargo, es posible un interesante abordaje del tratamiento desde la fascia del lado contrario. La zona externa de la pierna se acorta, tirando de la rótula; si liberamos la fascia de esa zona mediantetécnicas de liberación fascial, podemos conseguir disminuir la tensión, liberando asimismo a la rótula. Laliberación fascial, además, afecta a toda la intrincada red de fibras que rodean a la articulación, trabajando sobre los ligamentos, tendones y músculos.

Estos tratamientos, obviamente, resultan de mayor ayuda cuando el problema no ha avanzado hasta estadios superiores. El tratamiento muscular y fascial se acompañará de ejercicios para fortalecer y también estirar el cuádriceps. Y con la práctica preventiva de ejercicios para cambiar la forma de hacer deporte, estar sentado, agacharse o coger peso.

haz clic para copiar mailmail copiado